sábado, mayo 06, 2006

La culpa la tienen los japoneses.


La obsesión es de las nuevas. Arrancó tirada en la cama de un hotel de mala muerte en el Neubau, en Viena. El frío quitaba el coraje de salir, aunque la recompensa fuera una feta de torta Sacher en un café de gente solitaria, o una birra en un pub gay con humo de cigarrillo. Sobre las sábanas ya no quedaban más lecturas. Y allí, entre unas palabras en alemán con pinta de estar insultándome, vi unos números.
Me dediqué a completar los que faltaban hasta que el sueño me liberó. Al día siguiente mi obsesión me acompañó en el bolsillo, apretada y oculta como una vergüenza, por el Museums-Quartier. Al mediodía pude completar el papelito y mi vida volvió a la normalidad. Hasta que encontré otro Sudoku.

Lo que hay que hacer es poner un numero del 1 al 9 en cada casilla. En las filas horizontales y verticales los números no se pueden repetir y tienen que estar todos, del 1 al 9. En cada cuadrado de tres por tres (en total son 9) tienen que aparecer todos los números, del 1 al 9, y no vale repetir.
Para empezar les dejo uno fácil. Que se salve quien pueda.
The WeatherPixie